El densímetro es un instrumento que sirve para medir la densidad o peso
específico de un
líquido.

Su
funcionamiento se basa en que un determinado cuerpo se hunde más cuanto
menos denso es un liquido y flota más cuanto más denso es el
mismo.
Un
hidrómetro o densímetro, mide la diferencia de densidad entre
el agua pura y agua con azúcar disuelta. A mayor cantidad de azucar
disuelta mayor será la flotabilidad del instrumento. El hidrómetro se
usa para medir el progreso de la fermentación a través de una de sus
características, la atenuación. Atenuación es la conversión del
azucar en alcohol (etanol) a través de las levaduras. El agua tiene
una densidad de 1.000. Las cervezas normalmente tienen una densidad
entre 1.015 y 1.005. Los champagnes y licores pueden tener densidades
menores a 1.000, porque contienen gran cantidad de alcohol, el cual
tiene una densidad menor a 1.000. Las lecturas de los hidrómetros están
estandarizadas a 15°C (59°F). La densidad varía con la temperatura,
por lo cual para obtener mediciones correctas, es necesario corregir
la lectura a través de tablas diseñadas especialmente para ello.
Un
hidrómetro es un instrumento muy útil en manos de un cervecero que sabe
que es la densidad del mosto y porqué es importante medirla. A menudo
las recetas dan como dato las densidades iniciales y/o finales (en inglés
O.G. – Original Gravity y F.G. – Final Gravity) para describir mejor
la cerveza al lector. Para una levadura promedio, puede estimarse que
la densidad final debe estar entre ¼ y 1/5 de la densidad inicial. Por
ejemplo, una cerveza con una densidad inicila de 1.040 debería terminar
mas o menos en 1.010 (o menos). De todos modos, un par de puntos mas
o menos de ese valor es normal.
Es
necesario enfatizar que la densidad final no debe ser tomada como objetivo.
El objetivo debería ser hacer una cerveza de buen sabor. El hidómetro
deberia servir al fabricante de cerveza como una medida del progreso
de la fermentación. El cervecero solo debería preocuparse, si por ejemplo
obtiene una lectura de la mitad de la densidad primaria en lugar del
¼ ó 1/5 habitual cuando se supone que terminó el proceso
de fermentación primaria. La preparación adecuada de la levadura, debería
evitar este problema.
A
veces, los principantes cometen el error de revisar la densidad demasiado
seguido. Cada vez que se abre el fermentador, se corre el riesgo de
contaminación a causa de los microorganismos provenientes del aire.
Revise la densidad del mosto antes de agregar la levadura, y no
lo toque mas hasta que el burbujeo se detenga. Revisar la densidad entre
estos dos puntos, no va a cambiar nada excepto aumentar el riesgo de
contaminación. Además, cuando vaya a medir, siempre saque una muestra
de mosto para hacer la prueba. Nunca sumerja el hidrómetro directamente
en el mosto. Uilice una manguera correctamente esterilizada para
extraer una muestra y no la vuelva a agregar al mosto una vez finalizada
la prueba. En lugar de ello puede aprovechar para probarla y ver a que
sabe. Debería tener gusto a cerveza, si bien probablemente se sienta
una sabor acentuado a levaduras.
Los hay
de distintas escalas y unidades de medición. Las unidades que más usamos
los cerveceros son
:
Densidad
especifica (DE).
º Plato (ºP).
El
rango de medición en que nos movemos va de 1000 a 1150 en densidad
específica y de 0 a 37 º
Plato.
Para
pasar de DE a ºP podemos usar la siguiente
ecuación:
ºP =
(DE-1000)/4
Para
pasar de ºP a DE
usamos:
DE = ºP
x 4 + 1000
Hay
que tener mucho cuidado, ya que son muy fragiles y de facil rotura, en
este caso el descuido fue tomar la densidad en un medio muy caliente y
despues depositarlo sobre la mesada fria, como efecto con el contacto
con el frio se partio.

La
densidad de un líquido varía con la temperatura. Por lo tanto los
densímetros vienen calibrados para medir a una temperatura determinada.
Generalmente vienen calibrados a 25, 20 o 15 ºC. Si se puede elegir es
conveniente el que mide a 25º para así no tener que enfriar tanto la
muestra para realizar la
medición.
Si tomamos la densidad con el mosto caliente despues tendremos que corregir utilizando la tabla de correcion del hidrómetro.
Entonces para medir, primero debemos tomar una muestra del liquido y
enfriarla (o calentarla) hasta la temperatura
correspondiente.
Luego colocamos la muestra en una probeta y sumergimos el densímetro en
ella. La probeta debe ser lo suficientemente alta para que el densímetro
flote libremente en ella sin tocar las paredes ni el
fondo.
Hacemos
girar el densímetro dentro del liquido para que no toque las paredes y
para que se desprendan las burbujas que pueda tener pegadas. Si hay espuma
en la muestra hay que esperar a que se
vaya.
Ahora
podemos leer en la escala el nivel en el que flota el instrumento. La
lectura se realiza por encima del menisco que se
forma.
Para que queremos saber la densidad de nuestra
cerveza?
La
densidad esta determinada por la cantidad de sólidos disueltos en el
líquido
(solutos).
En la
cerveza podemos clasificar los solutos en fermentables (azucares) y no
fermentables (proteínas, aminoácidos, sales, azucares no fermentables,
etc.). Ambos son importantes: los fermentables nos darán el alcohol y los
no fermentables nos darán
cuerpo.
Por lo
tanto la densidad es el primer parámetro a considerar al hacer una cerveza
determinada.
La mayoría de las recetas que podemos encontrar indican la densidad
inicial (Di) medida después del hervido y la densidad final (Df) medida
después de la primera
fermentación.
Si
bien muchas recetas indican el volumen de mosto a obtener con cierta
cantidad de grano, esto puede ser afectado por muchos factores. Por lo
tanto debemos respetar las densidades que indica la receta en lugar de
guiarnos por la cantidad en
litros.
A medida
que lavamos, luego de la maceración, el mosto que obtenemos es cada vez
menos denso. Para saber cuando dejar de lavar debemos medir la densidad
del mosto (no de lo que sale en ese momento, sino de la mezcla de todo lo
que obtuvimos hasta
allí).
Debemos
considerar que durante el hervido, parte del agua se evaporará y por lo
tanto la densidad aumentará (la misma cantidad de solutos en menos agua).
De acuerdo al equipo y al tiempo de hervido la DE aumentara entre 4 y 7
puntos.
Por lo
tanto, daremos por concluido el lavado cuando la DE del mosto sea 4 a 7
puntos menos que la Di de la
receta.
En
cuanto a la Df, a nivel casero no se estila usar ese indicador como
parámetro para cortar la fermentación (la fermentación termina cuando no
se ve más actividad) Sin embargo conocer la Df (junto con la Di) nos
permite calcular el grado alcohólico y la atenuación
aparente. |